Lo que pasa es que los seres humanos normalmente no aceptamos la incertidumbre de la vida, nos encanta ir a contracorriente. Yo personalmente estoy muy dentro de éste grupo. Siempre terca, siempre impaciente, soñadora... y no existe nada ni nadie que me haga cambiar de actitud, y al que no le guste que se vaya a la mierda (mil disculpas por mi vocabulario, pero necesitaba desahogarme. )
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