Haz memoria de cuántas veces perseveraste en el propósito, de cuántos días transcurrieron con la destinación que les asignaste, de cuánto pudiste disponer de tí mismo, de cuándo tu rostro mantuvo su tranquila dignidad, de cuándo tu alma no sucumbió e la cobardía, de cuántas obras terminaste en tan largo plazo de vida, de cuántos te la defraudaron sin que tú sintieses la pérdida, de cuánto de ella te resto el dolor vano, la necia alegría, la codiciosa avidez, la conversación complaciente, y cuan poco se te dejó de lo que era tuyo. Entonces comprenderás que tu muerte es prematura. ¿Cuál es la causa de todo esto? Que vives como si tuvieras que vivir siempre, que nunca se te viene a la mente la idea de tu fragilidad, que no mides el tiempo que ya ha transcurrido; lo pierdes como si tuvieras un repuesto colmadoy abundante; cuando tal vez, ése mismo día de que haces donación a un hombre o a na cosa sea para ustedes el último. Tienen todas las cosas como mortales, y todas las deseas como inmortales.
(creo que no se vivir! )