Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, y más cuando yo no quiero que eso suceda. Ahora más que nunca deseo de alma que todo se pare (por lo menos hasta que asimile la idea)
En tan solo una semana todo se terminará, ya no más tardes de vagancia con las Jequis ♥, no más recreos alborotados ni salvajadas en el quiosco, no más profesores, no más monjas, no más tareas y eso significa que ya no tendré más excusas para salir de casa, no más de todo :(